DIVAGANDO

SUPERMANES Y MORTADELOS



Es curioso. Después de ver esta secuencia de viñetas del comic No te Olvides de Recordar de Peter Kuper, me veo más cercano a los USA que a la Europa a la que se supone que pertenecemos.
Y es que esto que nos cuenta el autor (con cierto ombliguismo) en su página, bien podría (aún hoy y a pesar de que poco a poco, muy poco a poco, vamos rompiendo barreras) aplicarse al sentimiento que de los comics hay por estos lares.
Tan solo habría que cambiar Garfield por Mortadelo ( y ojo! que yo tampoco tengo nada en contra de Batman, Superman, Mortadelo y ni tan si quiera de Garfield con el que Peter no se excusa ¿?) y tendríamos el pensamiento del Español medio... medio idiota, claro.

Por fortuna, esto parece estar cambiando... muy poco a poco...

Un saludo

EXCUSAS CONTRA EL MIEDO



He de reconocer que cada vez me cuesta más hacer las entradas para esta sección.
Era bastante más fácil cuando apenas conocía a la gente que os pasáis por aquí habitualmente. Bastante más fácil cuando las escribía desde el más profundo anonimato sin tener la amistad que tengo con alguna gente que por aquí pasáis.
En estas entradas desnudo mi alma, muestro mi juego, enseño mis cartas y eso, a veces, no es bueno, pues corres el riesgo de ser más fácilmente juzgado, pero me he propuesto seguir con esta sección pues me ayuda bastante a conocerme (si, a mi también). Así pues, sigamos.

Hace bastante tiempo que no me sentía tan identificado con una secuencia como me he sentido al leer esta del comic Ken Games 2 - Feuille de José Robledo y Marcial Toledano.

He de reconocer que soy un tipo con bastantes ideas. Mi cabeza siempre está dando vueltas en busca de nuevas alternativas, nuevas direcciones… He de reconocer igualmente, que muchas de estas ideas son buenas y factibles, (algunas otras, mejor no hablamos) pero por desgracia ese miedo al fracaso que tiene Pierre, según el muy acertado análisis de Anne, es una constante en mi vida desde que tengo uso de razón.
Miedo a afrontar cualquier proyecto nuevo, cualquier cambio…
No voy a entrar a valorar quien es el culpable, si es que lo hay, de este carácter inseguro que me hace buscar cualquier excusa para evitar ese examen, pero es cierto que intento evadirme de la posibilidad, por muy remota que sea, de fracasar. Soy el primero en reconocer que esto debe cambiar, pero.. Y si fracaso en el intento?

Un saludo.

LA INCERTIDUMBRE Y EL SUEÑO



En una de esas mil doscientas noches que el insomnio me vence, de esas noches de darse de palos contra el techo de la habitación, de interminables discusiones con las sábanas, de finalmente abandonar el barco de los sueños y rendirme ante el reino del futuro incierto que es quien, inundando mi cabeza de pensamientos, no me deja hoy pegar ojo, me dedico a escribir estas cuatro líneas. Y es que es complicado saber que vas irremediablemente a la deriva sin saber exactamente donde encallarás y, lo peor, que será de tu tripulación.
…….

Después de escribir estas cuatro letras, y tras un tiempo de obligada meditación, vuelvo a la lucha y esta vez para salir victorioso. Contrato a Morfeo como timonel y dejo por unas horas que me pasee por su mundo mientras me relajo en cubierta…

A William, protagonista de Donde No Alcanza la Mirada, comic de Abolin y Olivier Pont, el futuro y la incertidumbre le roban el sueño.

Un saludo.

SIN DARNOS CUENTA



Normalmente, como ya sabéis, en esta sección hablo de lo que a mi me sugiere una secuencia de viñetas.
Me vacío con vosotros con alguna reflexión, más o menos acertada, a la que me ha llevado dicha secuencia.

En este caso no va a ser así. Frederik Peeters lo deja ya bastante claro en la secuencia de hoy.
Y es que el suizo si en algo destaca es que es, posiblemente y como ya he dicho en alguna otra ocasión, el autor que mejor sabe dibujar los sentimientos.
Y en esta secuencia lo vuelve a demostrar. Cualquiera que sea padre comprenderá lo que quiero decir.

Como crecen. Que rápido se hacen (y nos hacen) mayores. Como se nos escapan de las manos sin darnos tiempo apenas de disfrutarlos…

La secuencia ha sido escogida del comic Dándole Vueltas, recientemente editado por Astiberri y del que dejaré pronto un comentario por aquí.

Un saludo.

EL DIOS MÁS * #!@~&# ¡*



Curioso lo del tiempo…

Chronos es sin duda el más hijo de puta de las deidades grecorromanas. Con razón Francisco de Goya lo imaginó (con su nombre romano) comiéndose a sus propios hijos.
Juega con nosotros a su antojo fastidiándonos siempre que puede.
Así. cuando estás a gusto, pasándolo bien, las horas vuelan sin que apenas te des cuenta, pareciendo acortarse el agradable momento y, sin embargo, cuando el momento es desagradable parece detenerse el tiempo. Una jugarreta que el Dios griego maneja a la perfección.

Cuando eres un crío el tiempo se vuelve lento, los días se hacen interminables y sin embargo, cuando creces y ese tiempo se vuelve cada vez más necesario, el cuello del reloj de arena se ensancha volviendo el aparato medidor casi cilíndrico.
Y nos agarramos a una vida que nos lleva rápidamente hacia ningún sitio y que apenas nos deja mirar los paisajes que vamos dejando a un lado.

En esta secuencia del comic Paso al Noroeste de Scott Chantler, Chronos se las apaña una vez más para casi paralizar el tiempo por completo, eternizando el desagradable momento que viven Charles Lord y su hijo, cuando nada se tienen que decir.

Un saludo.

ADAPTÁNDOSE AL MEDIO



¿Qué es la exactamente la inteligencia?
¿Son inteligentes los animales?
Si atendemos al dicho aquel que dicta que el ser más inteligente es aquel que mejor se adapta al medio, no hay duda de que si lo son.

Permitirme que os cuente una anécdota.

Mi abuela Antonia, la Gorda (como la llamábamos cariñosamente sus muchos nietos), era una mujer estupenda. Muy poco agraciada físicamente tenía, sin embargo, algo que la hacía sumamente hermosa: su sonrisa, contagiosa, capaz de alegrar cualquier estancia en la que ella estuviese.

La posguerra fue muy dura para ella, como para todos los que la vivieron. Máxime si pertenecías al bando perdedor, más aún si cabe cuando tu marido fue herido de vida en una de las muchas palizas que se llevó en los campos de concentración (que aquí, como sabréis, también hubo) y fue condenado a pasar por la letrina cada poco tiempo durante el resto de su corta vida, hasta que su colón, roto, dijo basta.

Me gustaba besar los flácidos y suaves carrillos de mi abuela, despeinarla de vez en cuando y escuchar sus falsas rabietas mientras decía “Míralo! ya me espelucó” y cogía su peine, siempre en su bolsillo, y peinaba nuevamente sus canas…
Aunque sin duda, lo que más me gustaba era escuchar sus historias…

Contaba como, cuando le daba el pecho a una de mis tías por la noche, se quedaba dormida por el cansancio de una dura jornada de trabajo, del cuidado de sus hijos y su marido y por culpa del hambre que había dejado la guerra de Caines y Abeles en aquellas tierras, en las que tenías que pelear con las ratas por una monda de naranja.
Mientras ella dormitaba mi tía mamaba a su gusto de uno de sus pechos.

Un día se dieron cuenta que la niña tenía una mancha morada que rodeaba su boca, esto, y que la niña parecía perder peso asustó a mis abuelos que rápidamente llamaron al médico del pueblo.
Su diagnóstico fue rápido. Nada más ver los síntomas de la pequeña el médico determinó: - “Eduardo, Antonia. Tienen ustedes una serpiente en casa” -dijo- “seguramente esté en su cama”
Separaron las mantas y sábanas que cubrían la cama y , en efecto, allí estaba la serpiente, enrollada en una de las patas haciendo la digestión y esperando que llegara nuevamente la noche. Lógicamente , aquella serpiente no volvería a ver la luna.

El médico contó a mis abuelos como la serpiente separaba la boquita de la niña del pezón de mi abuela y sustituía este por su cola para que la pequeña no llorase y mientras, ella, vaciaba de leche el pecho de mi abuela.

¿Es esto adaptarse al medio? ¿Era inteligente, por tanto, esta serpiente? ¿Es más bien algo intuitivo?


En la secuencia (reducida y resumida para la ocasión) del siempre recurrente Lacernet y sus Combates Cotidianos (en este caso el número 3), la lechuza salvaje se adapta al medio aceptando la comida de manos de un humano.

Un saludo.

Permitirme agradecer a mi abuela sus muchos cuidados y cariños con los que atendió a todos sus nietos. Su gran corazón un día se partió por la mitad y, desde ese día, murió parte de nuestra sonrisa.
Te hecho de menos abuela. Anhelo tu sonrisa y envidio la facilidad con la que hacías felices a los que estaban cerca de ti.
Te recuerdo siempre, Gorda.

AMISTAD Y AÑORANZA



Como añoro otras noches de verano.
Aquellas en las que, sin casi ninguna responsabilidad, quedabas horas y horas hablando con un amigo bajo la luna, sentados en el muro o tumbados en el fresco verde de la rotonda.
Aquellas en las que acompañados por el humo de un cigarro (o no) o de una lata de cerveza (o tampoco) hablábamos sobre amores lejanos o sobre el más tarde, cercano y para siempre.

Sin prisas, sin importarnos apenas el correr de las agujas del reloj. Antes de que las responsabilidades llenaran de golpe nuestras vidas y no tuviésemos tiempo siquiera de sacudirnos la cola después de mear.
Y aunque para nada cambiaría mi vida de ahora por la de entonces, gracias sobretodo a una mujer y unos hijos a los que amo con locura, lo recuerdo con la melancolía y añoranza que dejan en la memoria los tiempos pasados también felices.

Es por esto que esta entrada se la quería dedicar a Robhe, Alfonso, Jiuseppe, Lute y tantos otros amigos que han pasado por mi vida.
Os hecho de menos a pesar de teneros siempre cerca.

Un abrazo.

En la secuencia del comic Ring Circus de Chauvel y Pedrosa, Jerold y su gran amigo Anthonin hablan tranqilos, sin prisa, sobre el amor y otras locuras.

Un saludo.

EL TIEMPO DESVIVIDO



En estos tiempos que el que más o el que menos anda preocupado por mantener su trabajo. El primer día de mayo, celebramos el día del trabajador.
Y digo celebramos, por que este día ha perdido cualquier conato ideológico que pudiera tener tiempo atrás y solo nos sirve para disfrutar de unas horas en compañía de los nuestros aparcando por un momento nuestra condición trabajadora.

No deja de ser extraño que para poder vivir mejor, más cómodamente, tengamos que dejar de vivir durante al menos 8 horas al día y entregarnos a unas obligaciones que, la mayoría de las veces, no nos satisface en absoluto.
Encima y por si fuera poco, cada día podemos observar como los trabajadores vamos perdiendo derechos, ganados en muchos casos por nuestros padres y abuelos. La ley del embudo sigue existiendo y el lado estrecho (cada vez más estrecho) siempre queda en las manos del trabajador.

Envidio sobremanera al artista (cualquier artista profesional) al mismo nivel que les admiro. A los deportistas y a los que han conseguido un trabajo vocacional, pues son de los pocos que trabajan en algo que les gusta y por lo tanto, pueden disfrutar haciéndolo.
Esto es lo único que pido para mis hijos, que cuando sean mayores trabajen en algo que les guste. En algo con lo que disfruten. Son muchas horas las que pasamos laborando y no hay nada mejor que ganarse el sustento haciendo una actividad que te llene.
Pido al cielo (o a quien corresponda) que así sea.

Esta entrada (así como la serie de entradas de Las Mil y Una Maneras que la seguirán) me gustaría dedicárosla a vosotros, los trabajadores. Tanto a los que habéis conseguido, no sin esfuerzo, tener una ocupación que os haga disfrutar, como a los que como yo solo nos queda maldecir al día por contar con tantas horas desvividas.

La secuencia de viñetas es de la obra Los Maestros Cerveceros de Van Hamme y Vallès.
Aunque por el dialogo podría perfectamente estar retratando la época actual, este momento de la obra se da lugar en la Bélgica de 1886.



Un saludo.

APRENDIENDO A SABER



No hay día que no me sorprenda con mi pequeña y no hay momento que no aprenda algo nuevo a su lado.
Nosotros nos creemos los inteligentes, los que resolvemos sus dudas y, a mi forma de ver, nos volvemos a equivocar.
No hay ser más inteligente que el que se cuestiona el mundo en el que vive, el que se adapta al medio, el que trata de buscar respuestas a todas sus dudas. Y en eso a los niños no hay quien les gane y nosotros, poco a poco, hemos perdido esa capacidad.
Y es curioso que, aunque no lo había abandonado del todo, con mis pequeños a mi lado se han duplicado al menos mis ganas de aprender. Pero ¿A quién se le ocurre esas preguntas?

El otro día estaba mi pequeña observando un hormiguero, tranquila, en silencio, como no suele estar casi nunca. Miraba a las hormigas salir y entrar en éste, de cuclillas, seria. De repente levantó la vista y me miró, en sus ojos intuí que me iba a hacer una de sus preguntas.
- “Papá. ¿Las hormigas son mujeres o hombres?”. No esperaba yo para nada esa consulta. En mi vida, que yo sepa, jamás había tenido esa duda, por lo que no tenía la respuesta segura.
- “Pues… no lo se hija” respondí contrariado - “imagino que…, creo que hay machos y hembras… Lo que si se es que hay una reina que es la que pone los huevos. Es la hormiga más grande del hormiguero y las demás hormigas se encargan de llevarla comida”
-”¿Y por qué papá?” volvió ella al ataque. “¿Porqué solo hay una reina y todos tienen que cuidarla?”
No supe que contestar “Hay veces, hija, que la naturaleza no se puede explicar, hay cosa que…”
No me dejó terminar la frase, no le interesaba una respuesta que nada le resolviera, tenía otra pregunta en la recámara. - “Papá ¿Cómo duermen las hormigas?”
…………………………………………….

¿Las hormigas duermen?
A raíz de esta conversación he hecho un master en hormigas por internet. Me he informado de cuales son las hormigas macho y cuales las hembras (incluso de una clase de hormigas en el Amazonas en la todas sus integrantes son hembras). Me he enterado de cómo duermen, o mejor dicho descansan.
En fin, que estoy esperando sus nueva pregunta.

Una pregunta que seguro me volverá a dejar sin respuesta.
Una pregunta que me volverá a dar la oportunidad de seguir aprendiendo a su lado.

Vivencias de este tipo, acompañadas de otras muchas, son las que nos muestra Lacernet en el número 4 de sus Combates Cotidianos. Presentándonos la relación entre Marco y su hija Maude.

Un saludo.

UNA EXCUSA Y UNA LAGRIMILLA



Utilizo esta sección, y con la excusa de los comics de fondo, me aprovecho de este espacio para dejaros unos pequeños retales de mi vida, como diría El Último de la Fila en los comienzos de los 90.

Ha pasado el día del padre, todo el día en compañía de mis pequeños. Ha sido un buen día. Un día para meditar, reencontrarme con la vida y soltando alguna lagrimilla, darme cuenta de lo afortunado que soy.

Hoy ha amanecido temprano para mi familia, mi mujer tenía que trabajar y yo quedarme al cuidado de los dos enanos.
A las nueve se ha despertado mi pequeña, me ha dado un gran abrazo y bajito, al oído, como si alguien nos pudiese oir, me ha dicho: "papá tengo un regalo para ti" y corriendo ha ido a por un sobre, perfectamente envuelto en papel de regalo, que escondía en el armario de mi habitación -"Yo te ayudo a abrirlo"- ha dicho mientras destrozada el papel de regalo.
Del sobre he sacado una foto en la que salimos ella y yo, con un marco que ha debido hacer en la guardería. Pero el verdadero regalo llegaría justo en ese momento. Mientras yo estaba con una boba sonrisa mirando aquella fotografía, la pequeña ha empezado a recitar una especie de poesía.

Con su vocecita y sus apenas tres añitos, ha recitado esos versos del tirón, dándole una entonación especial y rompiendo en mil pedazos mi corazón.
Es increíble como unos versos tan simples pueden tener un efecto tan demoledor. Me ha parecido que ni el mismísimo Neruda los podría haber escrito. Me he reconocido en ellos y escuchándolos de su boca, mis ojos se han llenado de orgullo.

No quiero dejar pasar la oportunidad de dejarlos aquí escritos:

Poesía Para Papá
Si voy a cruzar,
la mano me da.
Montando en bici
me sujeta de atrás.
¡Él es el más grande,
él es mi papá!
Si juego al balón
me enseña a chutar.
Subida en sus hombros
me hace volar.
Fuertes son sus besos,
largos son sus brazos.
¡Qué segura estoy
si llamo a papá!


Hoy me siento feliz. La vida, aún reconociendo que en otras cosas no ha sido muy generosa, me ha sonreido dede siempre con la mejor de las suertes. Una compañía envidiable.

Desde siempre, he tenido la gran suerte de rodearme de gente de corazón y la habilidad para ir dejando a un lado a la gente que merece poco la pena.

Empezando por mi familia, mis padres (a los que cuanto más estoy con mis hijos, más los comprendo y quiero), amigos y ahora mis pequeños...
En este momento, me siento rodeado de cariño, afecto y respeto. ¿Hay algo mejor que esto? Sin duda, no.

Soy un tipo afortunado.

Por lo demás, sirva esta secuencia de viñetas, a modo de excusa, donde Frederik Peeters describe casi a la perfección esa mezcla de sentimientos entre alegría y responsabilidad que supone el ser padre, en su fantástico Píldoras Azules.

Disculpar nuevamente por el off-topic.

EL LADRÓN DE RECUERDOS



Del alzheimer. se tiene constancia desde 1906 gracia al trabajo de los psiquiatras Emil Kraepelin y Alois Alzheimer, que dio nombre a la enfermedad.
Afecta a 30 millones de personas en el mundo y cada año se suman 4.6 millones de nuevos casos. Se estima que para 2050 la cifra se elevará a 100 millones de casos.
Los casos, doblan su número cada 20 años.
.La enfermedad progresa acabando con las neuronas del paciente de manera progresiva e irreversible.
Juega con el tiempo, dando vueltas al reloj de arena, permitiéndole recordar hechos de épocas más lejanas y borrando los recuerdos más recientes.
Se alimenta de estos, jugando con ellos como un gato juega con un ovillo de lana, llegando al punto, cuando la enfermedad está muy avanzada, que no deja que el paciente reconozca ni a familiares, ni amigos.
.
Y son los recuerdos la única posesión que tenemos, nos recuerdan lo que hemos sido y nos dictan lo que seremos. Y el alzheimer se encarga de robárnoslos y nos roba el alma, y nos quita nuestra estrella polar.
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Hasta que, como le sucede a Emilio en el comic "Arrugas" de Paco Roca, el enfermo, un día, tendrá que subir a la temida planta de arriba.
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Un saludo.

COMO BARRO COCIDO



El hombre siempre ha necesitado de las religiones, quizás por la necesidad de creer en otra vida, en el valhalla, en el paraíso. Otra vida que más nos ofrezca que la que tenemos, y un intento, a su vez, de darle una explicación y un sentido a esta, pensando que solo se trata de un camino, un aprendizaje o un examen que según actuemos nos llevará al ansiado edén o, en su defecto, al peor de los infiernos.
.Pero la mente humana es más frágil que el ala de una mariposa, y utilizando la religión y las ansias de la gente de ganarse esa vida mejor, los humanos hemos intentado dominar la voluntad de nuestros semejantes, tan moldeable como el barro cocido, convirtiendo a nuestra religión de turno, a cuantos más mejor y negándoles la capacidad de distinguir por ellos mismos entre el bien y el mal.
.En esta secuencia del comic Las Olivas Negras, claro ejemplo de la sinrazón religiosa, vemos la cara de incomprensión del pequeño personaje creado por Sfar y Guibert, cuando su padre, sin apenas inmutarse, le contesta a su pregunta y no hace sino que generar más dudas en la cabeza de Gamalíel, el joven protagonista.
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Y yo me pregunto, ¿Que clase de dios es capaz de ponerte en la tesitura de elegir entre él o tu propio hijo? ¿Qué dios sobrehumano está tan necesitado de amor y requiere y exige que así se lo demuestres? ¿Qué dios necesita ser tan idolatrado? Pienso que cualquier persona en su sano juicio no dudaría ni medio segundo en salvar a su hijo en detrimento de su fe y pienso, que Dios, de existir este, premiaría tal acción.
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Un saludo.

LA DESPEDIDA (EL RITUAL)


Todas las sociedades preparan el cadáver de alguna manera antes del funeral, una costumbre que parece remontarse hasta el hombre de Neandertal que pintaba a sus muertos de rojo antes de darles la despedida.
Dependiendo principalmente de la cultura o religión, el rito ha sido distinto de unos sitios a otros.
Así pues el enterramiento es sin duda el más aceptado (Los primeros entierros de los que se tienen constancia son de grupos de Homo Sapiems) pero existen o han existido otros muchos rituales, como la también muy aceptada cremación o el embalsamiento (de posible origen Egipcio y que consiste en mediante sustancias químicas mantener el cuerpo del difunto en el mejor estado posible).
.En estas dos viñetas de la serie Murena, de Dufaux y Dellaby, presenciamos uno de estos rituales.
Los galos de esta secuencia le ofrecen los cadáveres de sus valerosos guerreros a las aves carroñeras, que se los comen poco a poco, en un intento de devolver a la naturaleza lo que nos ha sido prestado por esta. El cuerpo.
Esta práctica que nos muestran los autores en este comic, es muy similar a la conocida como El Funeral Celeste practicada en el Tibet.
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Un saludo.

LA DESPEDIDA

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El miedo a la muerte puede ser uno de los sentimientos más racionales, más humanos.
Miedo a no seguir compartiendo momentos con tus seres queridos, a no seguir acompañando a tu pareja, a no volver a charlar y reír con esta o con algún amigo, a no ver crecer a tus hijos y poder disfrutar de ellos cada minuto…
.El solo hecho de pensar en ello, resulta aterrador. Es por esto, que cuando una de estas queridas personas nos abandonan, el dolor puede ser inaguantable y el sentimiento de vacío, nos llena.
Los "porqués" nos invaden y daríamos parte de nuestra vida por una despedida, dos minutos en los que decirle las cosas que posiblemente en vida no le dijimos y ahora pensamos que deberíamos haber hecho.
.Cyril, se enfrenta a estos miedos en RG2 Bangkok-Belleville de Dragon y Peeters..
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Un saludo.

EL PESO DE LA CONCIENCIA


Hay veces que los recuerdos se convierten en un lastre. Una carga demasiado pesada para cargar solo y demasiado molesta para que alguien ayude a llevarla. Pues solo el hecho de pedir ayuda y revivir los recuerdos la duplica. la hace más pesada, cada vez más pesada…. Y uno termina solo, abatido, incapaz de soportar ese peso y deseando que alguna vez , el remordimiento termine por aplastarlo del todo.
.Como si de una venganza se tratase, el viejo torturador termina torturado…. Por su conciencia.
La lástima es que esto no pase en todos los casos.
.En esta secuencia de viñetas, del comic Combates Cotidianos de Manu Lacernet, podemos sentir ese peso sobre las espaldas del viejo Mesribes.
.Un saludo.